Manuela Acosta participa en el proyecto científico internacional Darwin200
Manuela Acosta, una joven de 20 años originaria de la pintoresca Punta del Diablo, se encuentra en el centro de atención de la comunidad por su participación en el emocionante proyecto científico internacional Darwin200. Esta iniciativa, a bordo del velero de tres palos holandés Oosterschelde, sigue la histórica ruta del Beagle y reúne a jóvenes líderes en el estudio científico y la conservación de la naturaleza de todo el mundo.
Manuela, hija de Robert Acosta, pescador artesanal, y Valeria Roncio, artesana de la Feria de Punta del Diablo, ha tenido una conexión profunda con el mar desde su nacimiento. Su educación la llevó a completar la escuela en Punta del Diablo y el bachillerato en La Coronilla, una ciudad a 20 kilómetros de distancia debido a la ausencia de un liceo en su localidad natal. Durante su etapa de bachillerato, exploró diferentes orientaciones, desde Biología hasta Medicina, sin tener aún claridad sobre su futura carrera.
Actualmente, Manuela se encuentra en el tercer año de la Licenciatura en Gestión Ambiental en la sede Rocha del Centro Universitario Regional Este (CURE) de la Universidad de la República (Udelar). La LGA ha sido una elección natural para ella, ya que su interés por los temas ambientales y su deseo de mejorar la situación en Punta del Diablo, en relación con el turismo y la pesca artesanal, la impulsaron a estudiar esta carrera.
Su vínculo con la iniciativa Mar Azul Uruguayo
Su conexión con la iniciativa Mar Azul Uruguayo (MAU) surgió de una conversación casual en su hogar. Su padre recibió a Andrés, el coordinador de MAU, y otros miembros del equipo, quienes discutían sobre la pesca en áreas protegidas y la captura de tiburones. Manuela, mientras se preparaba un café, interrumpió la conversación con un comentario apasionado sobre la importancia de la conservación y la pesca sostenible. Su compromiso y conocimiento llamaron la atención de Andrés, quien la invitó a unirse a MAU y participar en el Proyecto de Conservación de Tiburones y Rayas «Tiburones ¿Peligrosos o en Peligro?».
Dentro de MAU, Manuela se siente no sólo emocionada por el trabajo, sino también como una oportunidad de crecimiento personal y profesional. Su papel se centra en la recopilación de información y el intercambio de conocimientos con los pescadores locales, estableciendo un diálogo bidireccional que enriquece la investigación y busca soluciones realistas a los desafíos de la conservación.

Sobre el Proyecto Darwin200
El Proyecto Darwin200 llegó a su vida a través de compañeros del equipo de MAU, y Manuela se sintió atraída por la oportunidad de representar a los conservacionistas jóvenes y la oportunidad de trabajar en un área prioritaria para la conservación de tiburones y rayas: Fernando de Noronha, Brasil. En este proyecto, Manuela se centró en tiburones. Investigó y mapeó las poblaciones de tiburón nodriza, tiburón tigre y tiburón limón, identificando áreas críticas para su conservación y contribuyendo a la toma de decisiones basada en datos científicos
Sus expectativas incluyen el aprendizaje, la adquisición de nuevas habilidades y la creación de redes profesionales y personales con individuos que comparten su pasión por la conservación marina. Para Manuela, este proyecto fue una oportunidad de realizar un sueño de la infancia: subirse a un velero y contribuir a la protección de los océanos y sus habitantes.
Manuela regresó a Uruguay el pasado 8 de octubre tras su experiencia en el Proyecto Darwin200, trayendo consigo conocimientos y experiencias en la conservación marina que beneficiarán a su comunidad y al país.
Manuela Acosta es un ejemplo inspirador de cómo la pasión y el compromiso pueden abrir puertas a oportunidades significativas en la conservación marina y la ciencia



